La Audiencia de Lleida ha condenado a 7 años y 9 meses de prisión a un exsargento de los Bomberos de Lleida y a 6 años y medio su mujer, exauxiliar de enfermería, por delitos continuados de estafa agravada. La Sala considera probado que el acusado pagó a terceros para simular un primer accidente de tráfico con él y un segundo con su mujer y cobrar así ambos de los seguros y de la Seguridad Social de forma irregular. La sentencia también recoge que entre ambos deberán indemnizar con más de 1,2 millones de euros la Seguridad Social y cuatro empresas de seguros y pagar multas de hasta 89.000 euros entre los dos. La Audiencia también condena por estafa a 10 meses de prisión uno de los hombres que colaboró.

Concretamente, la Audiencia de Lleida ha condenado el exsargento de los Bomberos, JRB, a cuatro años de prisión y 3.000 euros de multa por un delito continuado de estafa agravada y también a tres años y nueve meses de prisión más y 3.000 euros de multa por cooperador necesario en un delito continuado de estafa agravada. Además, le condena a indemnizar con 629.609,92 euros la Seguridad Social y las aseguradoras Axa, Mapfre y Groupama.

En cuanto a la mujer, ERD, la Audiencia la condena a dos años y medio de cárcel y una multa de 80.000 euros por un delito continuado de fraude a la Seguridad Social y también a la pérdida de la posibilidad de obtener subvenciones o beneficios o incentivos fiscales de la Seguridad Social durante 5 años. También la condena a cuatro años de prisión más y una multa de 3.000 euros por un delito continuado de estafa agravada y a indemnizar a la Seguridad Social con 60.127,20 euros.

La sala considera probado que el principal encausado, exsargento de los Bomberos, planificó dos accidentes. Uno de ellos, el 20 de marzo de 2010 en la carretera de la Caparrella de Lleida, entre él y otro hombre, al que habría pagado 2.000 euros, tal como el presunto colaborador explicó en el juicio. El otro, el 17 de junio de 2015, entre la mujer y otro hombre, al que el acusado habría pagado 600 euros.

La Audiencia considera probado que el acusado mintió sobre el origen de su estado físico y simuló sufrir un trastorno depresivo que le impedía llevar a cabo su trabajo como sargento de bomberos. Así, consiguió, el 10 de junio de 2011, la incapacidad permanente total derivada de accidente no laboral. El 7 de enero de 2013 se le reconoció la incapacidad permanente absoluta. 

Des este modo, el exbombero llegó a cobrar 242.000 euros de la Seguridad Social, 122.774 de la compañía Axa, 100.302 de Mapfre y 158.770 de la compañía Groupama, aseguradora del vehículo conducido por el hombre al que supuestamente le pagó por causar el accidente de 2010.

En cuanto a la mujer, simuló que padecía un síndrome ansioso depresivo postraumático que le impedía trabajar a raíz del accidente de 2015 en la N-II, entre Seròs y Fraga. Así, se le reconoció la incapacidad permanente absoluta el 31 de agosto de 2016. La mujer, según aseguraba el ministerio público, cobró 59.769 euros de la Seguridad Social. 100.271 euros de AXA, 187.289 de Allianz y 325.000 euros de Allianz, la aseguradora del conductor del coche que supuestamente causó el accidente.

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